Entre lágrimas, historiador recuerda la masacre de niños en Acosta Ñú

El reconocido historiador Jorge Rubiani no pudo ocultar su dolor mientras relataba la crueldad a la que fueron sometidos los 3.500 niños mártires de la batalla de Acosta Ñu. Dijo que los menores no fueron obligados a pelear porque la guerra los encontró a ellos.

Rubiani, en entrevista con la 95.5 FM, expresó que erróneamente se cree que el mariscal Francisco Solano López obligó a los niños a pelear sino que fue la guerra la que los alcanzó a ellos y a sus madres. Descartó además la absurda teoría que dice que ellos combatieron con los rostros pintados y con barbas ficticias.

Dijo que capaz hubo una confusión porque los niños tenían las caras tiznadas ya que, como los fusiles eran a chispa, vestigios de pólvora les terminaban pintando los rostros de negro.

La huida de los paraguayos fue raíz del miedo que se generó a partir del galopar de 18.000 caballos de las tropas brasileñas que se escuchaba más como un terremoto que como una galopada.

Luego de que la conductora del programa le leyó un fragmento del libro Genocidio Americano del brasileño Julio José Chiavenato, Rubiani respondió: “No suelo usar lo de Chiavenato porque Chiavenato vino en tiempos de Stroessner a contar una historia muy agradable a los oídos de Stroessner. Ese relato lo copió directamente de libro del general de Berina que describe la batalla de Avaí y yo lo transcribí en mis escritos. Así de claramente dice: “los niños de ocho a nueve años se agarraban a las piernas de los brasileños y les pedían que nos los mataran pero igual los mataban”.

Dijo que luego de la guerra, los brasileños eligieron los libros que se debían leer en el país vecino. Recordó que el historiador Ricardo Salles escribió “no es posible que nuestros soldados no se dieran cuenta a quiénes estaban combatiendo si hubo niños paraguayos en Piribebuy y en Acosta Ñu que tenían heridas de arma blanca en el cuello y en el pecho”.

Durante la guerra, según expresó Rubiani, hubo seis intentos de paz de los cuales cinco fueron de naciones europeas y norteamericanas y uno era del propio mariscal. Los pedidos fueron revocados porque en el tratado de la Triple Alianza estaba suscrito que la guerra solo terminaría con la rendición incondicional o con la muerte de López.

Criticó que los 16 de agosto son utilizados para ir al shopping para ir a comprar regalos y no precisamente para recordar la gesta de los niños en la batalla.

 

Com HOY

1 Comentário em "Entre lágrimas, historiador recuerda la masacre de niños en Acosta Ñú"

  1. luiz carlos silva | agosto 17, 2017 at 1:12 pm | Responder

    Livro – Francisco Doratioto – Maldita guerra – O autor relata o duro cotidiano das tropas aliadas e mostra toda a dinâmica da guerra, reavaliando a atuação de chefes militares como Mitre, Tamandaré e Caxias. As principais batalhas são contextualizadas de forma didática em mais de 20 mapas, enquanto personagens e situações encontram-se representados num interessante conjunto de ilustrações e fotografias. Outro aspecto investigado é o contexto internacional do conflito: a simpatia da opinião pública pelo lado paraguaio, a neutralidade das potências européias e a postura favorável ao Paraguai por parte dos Estados Unidos e países sul-americanos.A Guerra do Paraguai foi um marco na história dos países envolvidos. No caso do Brasil, sorveu recursos humanos e financeiros de que a economia brasileira carecia para sua expansão. Com sólida base documental e metodológica, Maldita guerra desfaz mitos antigos e recentes sobre o conflito, constituindo-se em obra de referência sobre o tema.

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